Daniela Gutiérrez

La historia de tu vida

No cabe duda que, como dice el dicho, Los padres son invariablemente observados e inevitablemente imitados por los hijos. Para muestra este botón.

Mi hija viendo ropa en una tienda departamental al año de edad.

Solo me resta decir: Ta valió…

A decir verdad, aún no logro acostumbrarme a esto de las desveladas, a darle de comer a Daniela como a eso de las 10:00 pm, a la 1:00 am y a las 4:00 am o algo así, en un proceso que dura una hora cada uno aproximadamente.

Claro que no lo hago solo ni siempre, aquí la incondicional es la mamá, quién siempre sin falta está mas al pendiente de ella que yo, pero sí he ayudado muchas veces.

Sin duda, es algo bien difícil, tanto levantarse, preparar el biberón medio zombie para empezar ese proceso de alimentar/sacar el aire/alimentar/sacar el aire. Y si bien nos va, después de eso dormir dos horas, para repetir el proceso. Y digo sin bien nos va, por que las ultimas noches, la niña ha estado medio inquieta y se queda despierta mucho tiempo  llorando, y claro, nosotros junto con ella.

Sin embargo, esto tiene su gran recompensa, y es que, sentir que ella se quede dormida en mi pecho hace que la noche valga la pena, como si ella sintiera cierta tranquilidad de estar conmigo. O bien el solo ver un destello de sonrisa de sus labios hace que se ilumine nuestra noche.

Estamos dispuestos a todo por hacerla feliz.